Ideas para proteger tus envíos

Si vendes productos, haces importaciones o exportaciones, o necesitas materiales y equipo que provienen de otras modalidades, seguramente utilizas servicios de paquetería, nacional e internacional.

En una apertura comercial como la que caracteriza a nuestra época –por lo menos hasta el momento- el envío y la recepción de artículos es básico para cualquier negocio. Por ello es importante seleccionar a la compañía de mensajería idónea y también aprender a cuidar nuestros envíos.

Una reconocida empresa de paquetería de EU a México nos comparte las siguientes recomendaciones para aprovechar este tipo de servicios y garantizar que nuestras compras o ventas lleguen en las mejores condiciones.

Si envías

  • Verifica que tu producto no tenga restricciones. Según la Profeco, algunos artículos no pueden enviarse por mensajería, salvo que cumplan con ciertas condiciones y permisos; entre ellos están artículos explosivos, fármacos, armas, animales o plantas. Cada compañía puede tener sus restricciones, así que lo mejor es confirmar primero.
  • Prepara el embalaje adecuado para tu artículo. Hay compañías que proveen este servicio por un costo adicional; valóralo y considera si te conviene. Lo importante es asegurar que tu producto esté protegido.
  • Asegura tu envío. Sí, otro cargo extra, pero que resultará muy útil para enfrentar imprevistos y garantizar la satisfacción de tus clientes.
  • Solicita el servicio de rastreo. Cuando el envío está en tránsito, ni tú ni la compañía de mensajería tienen control absoluto de todas las situaciones, pero contar un seguimiento preciso de todos los movimientos del artículo facilita la solución de problemas.
  • Da seguimiento al paquete hasta que llegue a su destino. Solicita una confirmación de entrega y, de ser posible, envía una breve encuesta de satisfacción a tu cliente. De esta forma podrás medir tanto tu propia eficiencia, como la de tu proveedor de servicios de mensajería.

Si recibes

  • Verifica que tus datos sean correctos y siempre que sea posible, proporciona referencias. Aunque los servicios de localización satelital facilitan enormemente las entregas, las referencias y los datos de contacto pueden agilizar tu entrega y evitar que tu paquete sea devuelto.
  • Solicita un número de guía. Si hay algún problema con el traslado de tu paquete, podrás identificarlo rápidamente y solicitar apoyo de la compañía de mensajería.
  • Elige a compañías o proveedores que aseguren tu envío y garanticen la entrega. Es un costo adicional, que puede distribuirse entre el remitente y tú, pero que vale la pena pagar, para proteger tu producto o tu dinero.
  • Al recibir tu paquete, verifica tus datos, así como los del remitente. Revisa tu artículo, confirma que el producto responda a tu pedido y que se encuentre en perfectas condiciones. Si existe algún problema, repórtalo a la compañía que te hizo el envío, para que se coordine con la compañía de mensajería y te dé una solución.

Si como remitente o destinatario cuidas estos aspectos, garantizarás la calidad de tus compras o ventas y con ello, la prosperidad de tu negocio.

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Publicidad tradicional vs digital: ¿qué ha cambiado y qué no?

Ciertos anuncios de la era antes de internet parecen haber quedado atrapados en la conciencia colectiva de los consumidores.

De seguro aún recuerdas campañas que siguen frescas en tu mente, ya que definitivamente trabajaron tu canal emocional, el del humor, la singularidad o puntualidad.

No es difícil envidiar a esos publicistas que consiguieron tal efecto.

Lo que sí era claro es que no fue una época sencilla para desperdiciar y tirar dinero en una campaña de televisión, radio e impresión, en donde cualquier error costaba mucho dinero y, por supuesto, no era concebible dejarlo así.

Hoy día se cuenta con más herramientas, más datos y más capacidad de alcance y difusión para abordar un panorama mediático que se ha vuelto increíblemente fragmentado.

Garantizar que un anuncio llegue al público objetivo, puede sentirse como un ejercicio complicado.

Y ante todo este cambio y ajuste en el mundo de la publicidad ¿cuánto ha cambiado realmente en nuestro enfoque de marketing desde la era antes de Internet?

La primera lección es que al crear una conexión emocional requiere de un enfoque sofisticado.

Una cosa es clara, la creación de una conexión emocional sigue siendo crítica en la publicidad tradicional o digital.

Pero esta conexión no puede utilizar las mismas técnicas que los anunciantes utilizaron en los años 70, 80 y 90, ya que las cosas han evolucionado.

Por un lado, los consumidores hoy en día tienen una enorme carga de anuncios para discernir mentalmente en cuestión de segundos.

Por todos los medios existentes, ya sea a través de una publicidad en vía pública, en un folleto, en un banner de un blog o en el mismo celular, ahora el público se enfrenta a un bombardeo de mensajes por diversos canales.

El resultado es que ahora tenemos un consumidor que ha desarrollado ciertas habilidades ante las tácticas del vendedor en cuanto a la evocación de la resonancia emocional.

Por lo que se ha notado que, hoy en día, los enfoques más “contundentes” reciben poca atención.

En contraste con la publicidad más prescriptiva de los años 70 y 80, ahora vivimos en una era de auto-publicación, intercambio de pares y autovaloración.

En estos tiempos, los consumidores quieren contenidos “naturales”, orgánicamente compartidos y seleccionados por sus pares, algo que les hable personalmente en un nivel auténtico, aunque sea humorístico.

Esto no es sólo un contraste con los anuncios de los años 70, 80 y 90, resultan ser parte del telón del fondo cultural de las actitudes de los consumidores de hoy.

En general, los vendedores se enfrentan a una lucha cuesta arriba, en donde las conexiones emocionales siguen siendo importantes.

Por ejemplo, ante un anuncio que hacer reír, éste suele mover a los consumidores a la acción, de lo contrario, lo desechan y continúan sin moverse al estímulo brindado.

En pocas palabras, el consumidor de hoy es emocionalmente más audaz.

Si esto se logra entender, entonces será mucho más sencillo jugar con las nuevas reglas emocionales para generar anuncios mucho más eficaces.

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Los jóvenes

El día de hoy fui a visitar a un amigo mío, quien dirige una compañía de leasing. Mi amigo invitó a una comida en su oficina nueva, para conmemorar el cambio y empezar con el pie derecho el nuevo año; sin embargo, nunca será posible comenzar bien, cuando se han dejado ir oportunidades que aunque parezcan ridículas, pueden traer consigo una mina de oro.

Esto lo digo porque al llegar a sus oficinas, que en verdad están en peligro de ser las oficinas más bonitas de México, y digo esto sin exagerar y sin temor a equivocarme, vi a un jovencito de unos 19 años sentado en la sala de espera, visiblemente nervioso, pero muy bien vestido, esperando a ser recibido por mi amigo.

Al entrar yo a la oficina, mi amigo se estaba tomando unos tequilas con algunos de sus compadres, por lo que le dijo a su secretaria que le dijera al jovencito que el señor no se encontraba y que él le hablaría después, para ponerse de acuerdo en cuándo podrían verse, debido a que había tenido una emergencia.

Esto es algo que sucede con muchísima frecuencia en nuestro país, ya que la soberbia de muchos de los empresarios adultos puede llegar a ser mayúscula, especialmente con los jóvenes y más aún con los jóvenes con aspiraciones grandes, muchas veces siendo mucho mayores que las que ellos mismos tuvieron, algo que de manera directa o indirecta les pega fuertemente en el ego.

Sucede con mucha frecuencia que en muchas de las empresas en México buscan hacer negocios o contratar a gente de mediana edad, con mucha experiencia e inmensos logros académicos, olvidándose de que aquel perfil se está quemando mucho y aquellos nuevos muchas veces piensan ideas brillantes, ideas que muchas veces se pueden convertir en empresas grandes y muy sólidas.

Silicon Valley es lo que es debido a que ahí desde hace tiempo se otorgan muchas oportunidades a los jóvenes, llegando a tener estupendos éxitos, como lo es el caso de Apple y muchas otras compañías multibillonarias, que comenzaron en la cabeza de unos jóvenes y crecieron con el apoyo de adultos visionarios.

Si es que recurrimos a los números, las cifras son aterradoras en cuanto a las oportunidades de éxito de los jóvenes en México y al apoyo que se les brinda, ya que según muchas estadísticas, el 85% de los jóvenes en México gana debajo de 6 mil pesos mensuales y se les discrimina mucho tan solo por su edad en un gran número de empresas.

Sin embargo, no todo está perdido, ya que comienza a haber una nueva ola de empresarios quienes están dispuestos a apoyar a los jóvenes con potencial, mediante inversiones, préstamos y varias otras facilidades, para que estos puedan llegar a desarrollar sus ideas de una manera sólida y estructurada, para que así se pueda crear volumen económico importante, que saque adelante a un México enfermo que realmente lo necesita.

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