5 cosas que debes comer y beber en la Ciudad de México

Entre los múltiples países que he recorrido gracias a mi talento por conseguir vuelos baratos en esos meses de baja afluencia turística se encuentra la Ciudad de México.

México es una opción genial para los amantes de la gastronomía que desean experimentar las opciones gastronómicas locales de alto o bajo vuelo en esta ciudad deliciosamente diversa.

Desde la comida callejera comiendo de pie hasta una notable comida de 11 platos con un postre que rivalizaba con una producción de Las Vegas.

En 2010, la UNESCO nombró a la cocina tradicional mexicana como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad.

Y los residentes, chefs y servidores de la ciudad están orgullosos de su cocina y ansiosos por compartir la amplitud y la profundidad con los visitantes.

La comida en la Ciudad de México es inventiva de la granja a la mesa, definida por sabores frescos y combinaciones inesperadas (¡chapulines y tacos! Oh! Todo un espectáculo de sabor y nutrición).

Platillos como el mole en donde se conjugan todos los sabores imaginables y siempre hay un vaso con una bebida con sabores muy diversos en donde la mejor pareja del mole es el mezcal.

El bar más moderno de Brooklyn no tiene nada que ver con los cócteles complejos ni con el ambiente prehispánico fresco que puedes encontrar en lugares como el Xaman.

México también tiene una vibrante escena de cerveza artesanal.

En la Ciudad de México encontrarás interesantes fusiones de cocina tradicional y nuevas técnicas, desde espumas hasta cócteles artesanales y el mismo tipo de comida sofisticada que buscan los urbanistas de exploración de tendencias en Nueva York, París o Roma.

Veamos entre los cientos de platillos (todos únicos y originales) propios de la gastronomía mexicana aquellos que no puedes dejar de comer si visitas esta tierra azteca.

1) El Mezcal

El mezcal es una bebida indígena artesanal y consumirlo en su país de origen es toda una revelación.

Lo mejor es apreciar las diferentes gradaciones de ahumado y dulce, suave y fuerte en este licor destilado de la planta de agave.

Mientras que el licor mexicano mejor conocido como tequila, por ley solo se destila del agave azul, el mezcal puede provenir de las más de 30 variedades de agaves, por lo que el sabor varía enormemente.

Tomar sorbos lentamente y saborear el mezcal es más parecido a la degustación de vinos que la toma rápida del tequila.

Casi todos los restaurantes tienen algunas selecciones favoritas entre los más de 9,000 productores de mezcal en el país. Además, el mezcal es conocido como “el elixir de Dios”, por lo que no puedes equivocarte con un endoso como ese.

2) Torta de pavo

Veamos ahora una de sus excentricidades que son las increíbles tortas de pavo en el puesto callejero de comida Tortas Tortas en el centro histórico que vienen con salsa de aguacate y chipotle casero y como toda la comida callejera en México, son consumidas de pie aunque existe la opción de comer sentado.

3) Escamoles

Los mexicanos celebramos la otra proteína. No, no el pollo.

En México existe dentro de su gastronomía, de hecho un tanto exclusiva para cierto sector, el comer chapulines crujientes en un taco, así como los huevos de hormigas gigantes.

Los crujientes huevos de hormigas (del género Liometopum) cosechados de la raíz del agave es algo así como el caviar de insecto, considerado un manjar por los aztecas, personifica las rutas alimenticias únicas del país, antiguas pero también adaptadas a las necesidades de un planeta cambiante que abarca nuevas formas de proteínas.

Si bien solo los valientes se atreven a probarlos, una vez dado el primer bocado es un hecho que no pararás en comerlos.

Son altamente deliciosos y también muy nutritivos… por ello para los aztecas era un platillo muy exclusivo.

4) Los Churros en El Moro

La respuesta de la Ciudad de México a Krispy Kreme, de hecho, una propuesta mucho más antigua que estas donas proviene de la antigua cafetería de la escuela El Moro.

Los churros, los cuales los puedes acompañar de chocolate, café o leche los podrás encontrar desde aquellos sumergidos en chocolate los tradicionales azucarados hasta aquellos con un toque de canela.

5) Tlacoyos de maíz azul

Desde su color hasta su sabor, el tlacoyo no es un platillo que sea fácil pasar desapercibido.

Parte de las tradiciones alimenticias prehispánicas de México incluye al tlacoyo de maíz azul en forma de diamante, se cocina en una pequeña plancha de metal llamada comal sobre un anafre y a menudo contiene un guiso hecho de habas y ensalada de nopales y queso. Oh!!! y una picante salsa que no puede faltar.

Pero es ese sabor mágico y el color del maíz azul lo que transporta este plato a otro lugar completamente.

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