La Vida Corta

Desde hace tiempo abrimos un negocio de renta de espacio para llevar acabo todo tipo de eventos desde bodas hasta carreras de caballos, un negocio que nos ha resultado sumamente lucrativo y que  nos ha dado la oportunidad de vivir la vida y no sobrevivir, dos términos que son completamente distintos en su naturaleza y que muchas veces por estar en uno u otro lado  de la moneda olvidamos lo que verdaderamente es vivir la vida, una vida que es corta para todos si es que la comparamos con la línea del tiempo que mide los acontecimientos.

Esto es algo que realmente toco mi mente al estar viendo un álbum familiar donde tenemos fotos de ancestros que datan hasta principios del siglo 19  y retratos de aquellos quienes vivieron dos siglos antes de eso. Todas estas fotografías contaban la historia de alguien, una historia que se podía ver desde las medallas en su pecho, el modo y profundidad de sus miradas y a veces- cuando las fotos eran colectivas- podíamos ver a toda una familia desde abuelos hasta nietos nuevos, nietos que ahora llevan mas de un siglo de haber muerto.

El verlos tan pequeños, quienes ahora son mis tatarabuelos, me hizo entregar por un momento en su realidad inmediata y entender que en ese momento seguro tenían preocupaciones sumamente mundanas y mucha pasión en un proyecto de vida, y ahora son nada mas que polvo. Esto que les paso a ellos, le paso a mis bisabuelos, abuelos y pasara a mis padres y a mi  en un abrir y cerrar de ojos si ponemos en prospectiva a el tiempo. Cuando realice esto, vi lo que debemos de aprovechar la vida y aquello que en mi estancia en el mundo me ha quitado la paz.

Han sido muchas las preocupaciones que he tenido aquí en la vida, sin embargo ninguna mas fuerte que lo que fueron esos terribles años de pobreza por los que pase, unos días donde el dormir sin sueños contaminados y  hambre constante era un verdadero lujo que apreciaba como ahora pareciera una gran suma de dinero. Poco sabia en esos días que mi situación gradualmente tomaría otros rumbos donde los años de pobreza y hambre parecerían una pesadilla de otro mundo, aunque hay cosas que aun tengo frescas en mi memoria.

Una de estas memorias era cuando el hambre era tan brutal que cuando y donde caminara buscaba comida que ver para imaginar que me la comía. Imaginaba su textura y su aroma varias veces hasta que mi estomago en serio parecía sentir esta comida en el y el hambre bajaba de intensidad.  Esto era especialmente difícil en el trabajo que tenia en ese entonces cuando todos comían y el yo gastar ahí significaba no haber para el súper de mi casa donde se encontraba mi esposa a quien tenia y tengo que alimentar.

Hoy en día tenemos clientes frecuentes quienes organizan eventos tan grandes como venta de helicópteros en nuestros espacios y nos ha hecho verdaderamente ricos. Así podemos vivir la corta vida que todos tenemos.

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